viernes, 5 de noviembre de 2010

CAPITULO 6

Sentí aquella sensación que todos seguro que habréis sentido. Es la sensación de cariño, de confianza, de ternura... aquello que te hace estremecer. Raúl aun seguía abrazándome, habían pasado dos minutos o más y seguía abrazada a él ,como si me hubieran pegado con pegamento extra fuerte... Llegó el momento en el que al final me tuve que separar de él. La verdad me sentía mucho mejor. Aquello hizo que volviera haber el sol...
-Muchas gracias... Raúl- dije e inmediatamente hice una pausa.
-¿Se puede saber, que te ha pasado para que tu bonita cara se llena de tristeza y lágrimas?- dijo mientras me acariciaba suavemente la mano.
-Bueno... es difícil de contar, además no quiero aburrirte con mis problemas.- dije mientras miraba sus ojos, a sus preciosos ojos.
Se calló durante unos segundos, parecía un poco decepcionado.
-¿Pero ya sabes que puedes confiar en mi, no?- dijo con ternura.
-Claro que losé.
-Ahora mismo verás aun chico joven, a un chico tipo chulito y mujeriego. Pero Alicia, te diré un verdad lo que ves solo es mi exterior. Si llegas a mi interior conocerás muchas mas cosas, que no serán simplemente la chulería.Por eso, te aconsejo que me des una oportunidad y que llegues a concerme...-dijo, y me quede asombrada.
Me quedé con la boca abierta... estaba totalmente aturdida con lo que me acababa de decir Raúl. Si que es verdad que lo primero que vi en él era un chico joven, con su asombroso físico, que habría tenido chicas para un regimiento entero y que su chulería me sacaba muchas veces de quicio. Pero también era verdad, que lo segundo que vi en el, fue un chico sensible, muy muy cariñoso, tierno y dulce.

Lo único que puede hacer en ese momento fue darle un segundo abrazo. Esta vez duró poco.
-Claro que te voy a dar un oportunidad Raúl... ¿como no lo voy ha hacer, con todo lo que me has transmitido?- dije con una sonrisa en la cara.
-Muy bien, ahora que somos "amigos" te voy a confesar, que mientras llorabas me has llenado la camisa de lágrimas.- dijo mientras reía entre dientes y con su típica sonrisa.
-Jajaj que gracia, que tiene ¿no?- dijo mientras se me iba la sonrisa de la cara.
-No te enfades guapa, es solo una broma- me dijo mientras me cogía de la cintura y me acercaba poco a poco a él y me dio un beso en mi mejilla derecha.
-Bueno, pero un consejo si quieres empezar por buen pie te daré un consejito, las bromitas conmigo no valen, ¿vale?- dije firmemente.
-Vale, tomaré nota de ello.-dijo cariñosamente.
-¿Podemos dar un paseito, Raúl?-dije, mientras me levantaba del banco, y quitaba con cariño, las manos de Raúl de mi cintura.
-Perfecto, necesito moverme un poco.

Fuimos caminando lentamente. Pasamos por pequeñas y estrechas calles, todas eran muy cucas.
-¿Estás mejor, Alicia?- dijo Raúl.
-Se podría decir que un poco mejor... es que me ha pasado algo muy duro.- dije con mucha tristeza.
-¿No me digas, que tienes un novio y te ha dejado?- dijo sonriendome.
-Raúl....!-dije enfadada.
-Vale, vale.. contigo bromas pesadas NO. Bueno pues cuentame lo que te ha pasado preciosa.- dijo con una sonrisa preciosa en su cara.
-Muy bien, veo que vas aprendiendo la lección pero aplícatela, ¿eh? Bueno, pues cuando me he despertado esta mañana he recibido una llamada de mi madre. Desde un tiempo tenia dificultades para respirar, tenia mucha tos... bueno, fue varias al médico pero no le diagnosticaron nada grave. Pero al final decidió ir a un especialista y bueno tiene..
-CÁNCER- dijo Raúl sin dejarme acabar.
-Si... ¿cómo lo sabías?- dije asombrada mientras le miraba.
-Mi abuelo se murió por cáncer de pulmón- dijo casi llorando.
-Oh lo siento mucho Raúl, no lo sabía.- dije intentando consolarlo.
-No te preocupes, pasó hace muchos años. Yo era un crío de 14 años cuando el murió. Estuve mucho tiempo llorando y sin hablar con nadie.
-¿Querías mucho a tu abuelo, no?- dije mientras le pasaba mi brazo por su hombro para consolarle.
-Claro que lo quería. Era la persona, con la que podía hablar sin problemas, con el pase muchas tardes desahogándome por desamores y por muchos mas problemas. Pero lo tengo asumido.
-Te entiendo perfectamente.- dije mientras me caían lagrimones por las mejillas.
-No llores por favor.  Me rompes el corazón si lloras y mas si es por mi culpa.- dijo mientras me cogía, y apoyaba mi cabeza en su pecho, abrazándome.
-No es tu culpa, son también cosas mías... no estoy pasando por un buena etapa.-dije mientras estaba acomodandome al pecho de Raúl.
-Parece que te ha pasado algo más en tu vida, ¿no?- dijo preocupado por mi.
Se hizo un silencio atormentador. No quería hablar de ello. Raúl evidentemente lo notó, pero no se enfadó. El abrazo duro mucho. Después de eso cambio de tema, y seguimos andando.
-Ahora te voy a llevar a un sitio que te va a gustar mucho- dijo mirando y cogiéndome de la mano.
Cogí su mano con mucha fuerza y salimos corriendo hacia un sitio mejor, mejor para los dos.

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