viernes, 29 de octubre de 2010

CAPITULO 1

Mientras miraba al cielo, andé hacia mi camino. En la oscuridad escuchaba una y otra vez su voz. No podía imaginarme una vida sin él... Estaba triste y decepciona al mismo tiempo. Se había ido, sí, para siempre.. no sabía ni que hacer, ni que decir, si llorar, o reír; lo único que sabía es que iba a sufrir mucho.
Llegué por la oscuridad, a la pequeña casa del pueblo. Pasé el jardín, y saque las llaves de mi bolso. Entré con la cara llena de lágrimas, y mirando hacia el suelo. Miré hacia arriba, y apreté al interruptor de la luz. No me acordaba de la casa , es mas, hacia más de 7 años que no venía por aquí. Estaba en Granada, si, como no, el lugar de mis sueños. Salí a la terraza del comedor, y me senté en el pequeño balancin, que había, me recordó cuando venia aquí con mi familia, a pasar las fiestas. Venía de frente un aire frío, pero reconfortable , de esos que te ayudan a despejarte, y que te animan a seguir. En ese momento sonó, un ruido, el ruido del teléfono de la casa, puff sonaba antiquísimo. Contesté:
-Dígame.
-Hola cariño, soy yo.
-Hola mamá, ¿como estas?
-Eso te lo debería de haber preguntando yo, hija mía.
-No te preocupes mamá estoy mejor, ya veras como me recuperó. Solo son unas pequeñas rozaduras, y la muñeca rota... -dije con voz dulce, para poder animar a mi madre.
-¿Como que no me preocupe hija? Acabas de pasar el peor momento de tu vida, ¿y dices que no me preocupe? -dijo angustiada
- Bueno mamá, prefiero no hablar del tema- dije mientras caía una lágrima por mi mejilla.
-Bueno, vale, acuerdate que si quieres algo puedes ir a casa de los abuelos, te pilla muy cerca.
-Ya losé mamá, no te preocupes.
-Vale cariño, cuidate mucho, adiós- dijo con tono cariñoso.
Colgué el teléfono. Me quité los zapatos, y los deje por medio del salón. El desorden es uno de mis muchos defectos. Caminé descalza hacía mi habitación, allí me quité mi ropa, y me puse mi pijama. Me tiré hacia la cama, estaba rendida, me dormí mientras pensaba en todo lo que me sucedió en un mes atrás, aquel desastre que arruinó mi vida por completo. Me quedé dormida en seguida, el viento que azotaba mis cabello castaños, el olor a madera recién quemada, el ruido de los árboles, a causa del viento, también fueron los que me ayudaron a dormirme. La luna llena, estaba puesta en aquel cielo oscuro negro, con las estrellas, que brillaban como pequeños diamantes. A partir de aquí empezaba un nuevo camino, un nuevo destino...

3 comentarios:

  1. María es precioso!!! :D
    Te felicito, está intrigante...¿qué le habrá pasado a la protagonista? chaaaan xD

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  2. maria,esta pero que muy bien!
    sigue asi y alomejor algun dia esto lo ve alguien de prestigio y te haces famosa.Todo puede pasar en esta vida.
    MIS FELICITACIONES, me he enganchado.

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